Después de leer La Contra de hoy sobre humor en el trabajo, he ido riendo con actitud positiva al despacho del jefe. Quería pedirle un futbolín para echar unas partidillas después del desayuno con mis subordinados, mejorar la sensación de equipo y tal.
De su respuesta he deducido que del aumento de sueldo mejor ni hablamos...
Eso me pasa por creerme lo que sale publicado en los periódicos!


