Miércoles 26 de mayo. El Barça va a la final de la Champions a Paris. Sí, a Paris. Podría hablaros sobre la casualidad o coincidencia de que precisamente sea Paris. Pero no.
Lo que quería comentar era el ambiente de celebración que se vivía en Barcelona. Cohetes, gente cantando el himno del Barça, coches y motos haciendo el ritmo con el claxon, alegría y seguro que en muchas casas sexo y encargo de niños...y ya se sabe, los niños vienen de Paris. Le pondrán de nombre Ronaldo de Assis Moreira? Anderson Luis de S0uza? Ludovic? Samuel? Carles? Lo jodido será si sale niña...que en Can FC Barcelona pocas hay.
Lo que me pareció lamentable fue ir a Canaletas (estaba en un pub justo al lado...sino no hubiera ido) y ver que la mayoría de los que celebraban eran quillitos de entre 12 y 16 años. A ver, en medio de un clima de preocupación sobre el comportamiento de las nuevas generaciones, el botellón, etc. , me encuentro manadas de animales de bellota, ataviados con camiseta o bufanda del Barça (excusa para la fiesta), botellón de Xibeca (generador de la fiesta) y ganas de liarla a gritos de sí, bis, bis, nos vamos a Paris (decoración de la fiesta). EViendo el panorama no me extrañan los 8 detenidos. Se veía venir. Si era el final de fiesta deseado por esta manada de australopitecus.
Y lo que me pregunté fue, que si aceptamos que no existe la generación espontánea, y suponiendo que tengan padre y madre, cómo sus progenitores dejan salir de su jaula a semejantes gilipollas?
Recuerdo cuando el Barça ganó su única Copa de Europa. Salí a la calle (mis padres no cerraron bien la jaula), llamé al timbre de la mitad de mis vecinos imitando el ritmo del Barça (que se jodan!) y después, nos juntamos 4 y compramos una buena botella de Coca Cola que nos trincamos entre risas, eruptos y alegría copera. Y a las 22h a casa, que tenía que cenar.
No digo que yo sea mejor que estos primates (perdón si algún simio se siente ofendido), porque ya sé que lo soy. Lo que digo es que con semejantes padres, siguiendo la teoría evolucionista de Darwin, óbviamente han conseguido aliviar su masa corporal eliminando en un 95% su cerebro, conservando sólo las funciones básicas : gritar, insultar, beber alcohol barato, golpear, agredir, destruir...
Me queda la esperanza de que sean estériles.
divendres, d’abril 28, 2006
dimarts, d’abril 25, 2006
Take it
P1 : (sudado, corbata aflojada, despeinado, cara cansada) Cup of hope please!
P2 : Take it!
P1 : a little bit of happiness?
P2 : Take it!
P2 : do you want a little bit of fun, sir?
P1 : do you think it would mix well with...
P2 : Of course!
P1 : well, give me fun!
P2 : hey! take care with your words!
P1 : sorry...
P2 : take it
P1 : do you have love?
P2 : take it
P1 : and interesting things like concerts, sweet chats, street shows, etc?
P2 : sorry, we haven't street shows...but take it
P1 : do you think I will feel better ith this drink?
P2 : sorry, your hope spilt the cup...you will have to lick the floor for tastingthe fun, the love and everything you have asked...
P2 : Take it!
P1 : a little bit of happiness?
P2 : Take it!
P2 : do you want a little bit of fun, sir?
P1 : do you think it would mix well with...
P2 : Of course!
P1 : well, give me fun!
P2 : hey! take care with your words!
P1 : sorry...
P2 : take it
P1 : do you have love?
P2 : take it
P1 : and interesting things like concerts, sweet chats, street shows, etc?
P2 : sorry, we haven't street shows...but take it
P1 : do you think I will feel better ith this drink?
P2 : sorry, your hope spilt the cup...you will have to lick the floor for tastingthe fun, the love and everything you have asked...
dilluns, d’abril 10, 2006
Paris Beats : Prólogo
Paris Beats es una série de relatos en los que se narra las vivencias de un joven de 23 años en Paris en 2005. Muchas de las experiencias son conocidas por los lectores por haberlas vivido directamente o bien por los mails que escribía semanalmente.
Desde la distancia, creo que ahora es buen momento para narrar lo vivido allí. Dejaré espacios negros, porque toda historia personal los tiene. Esos espacios negros son íntimos y permiten al autor recordar con nostalgia esos días.
Paris es para mi una ciudad especial. Desde la primera vez que fui, por 5 días, cuando paseaba por sus calles, había algo especial. No sé si por las novelas, por la fascinación que despierta Paris en los artistas... supongo que un poco por todo. La cuestión es que sabía que quería vivir all´una temporada. Y al cabo de dos años hize realidad esa ilusión.
Durante mi estancia, viví dos Paris diferentes. En el primero, me integré en la ciudad y vi la rutina diaria de los parisinos, de la ciudad. Descubrí algunos de sus rincones, visité sus monumentos, sus edificios, sus calles, su gente. En el segundo, Paris se convertía en el escenario sin ley que permitía entrar desnudo en Decathlon y salir vestido, o instalar una parada del autobús en la cocina de la cuarta planta de la residencia (la cuarta). Ambos son especiales y recordados con una sonrisa. No creo que vueva a hacer las cosas que se hicieron allí y en algunos momentos me cuesta reconocerme. Pero bien, todos llevamos una pequeña bestia dentro, sólo hace falta saber controlarla cuando la despiertas y la descubres.
Y como decíamos al despedirnos, al finalizar ese período de mi vida y del resto de compañer@s, siempre nos quedará Paris...una calle de Paris! Esa frase tiene un significado bastante grande para mi. Esa frase indica que siempre podremos volver a esa ciudad a recordar, a vivir con nuestro nuevo yo. Pero también que en momentos duros, siempre podremos viajar mentalmente a los recuerdos de esos días de risas, lágrimas, amor, fiesta, transgresión y libertad.
Desde la distancia, creo que ahora es buen momento para narrar lo vivido allí. Dejaré espacios negros, porque toda historia personal los tiene. Esos espacios negros son íntimos y permiten al autor recordar con nostalgia esos días.
Paris es para mi una ciudad especial. Desde la primera vez que fui, por 5 días, cuando paseaba por sus calles, había algo especial. No sé si por las novelas, por la fascinación que despierta Paris en los artistas... supongo que un poco por todo. La cuestión es que sabía que quería vivir all´una temporada. Y al cabo de dos años hize realidad esa ilusión.
Durante mi estancia, viví dos Paris diferentes. En el primero, me integré en la ciudad y vi la rutina diaria de los parisinos, de la ciudad. Descubrí algunos de sus rincones, visité sus monumentos, sus edificios, sus calles, su gente. En el segundo, Paris se convertía en el escenario sin ley que permitía entrar desnudo en Decathlon y salir vestido, o instalar una parada del autobús en la cocina de la cuarta planta de la residencia (la cuarta). Ambos son especiales y recordados con una sonrisa. No creo que vueva a hacer las cosas que se hicieron allí y en algunos momentos me cuesta reconocerme. Pero bien, todos llevamos una pequeña bestia dentro, sólo hace falta saber controlarla cuando la despiertas y la descubres.
Y como decíamos al despedirnos, al finalizar ese período de mi vida y del resto de compañer@s, siempre nos quedará Paris...una calle de Paris! Esa frase tiene un significado bastante grande para mi. Esa frase indica que siempre podremos volver a esa ciudad a recordar, a vivir con nuestro nuevo yo. Pero también que en momentos duros, siempre podremos viajar mentalmente a los recuerdos de esos días de risas, lágrimas, amor, fiesta, transgresión y libertad.
diumenge, d’abril 09, 2006
Subscriure's a:
Missatges (Atom)